sábado, 25 de febrero de 2012

¿Arrasa la biomasa nuestros bosques?




Tras leer varios comentarios y opiniones en diversos medios y foros, he comprobado cómo, no se si por odio hacia esta fuente de energía o porque así realmente lo piensan, mucha gente opina que la producción de biomasa, tanto para producción directa de electricidad como para fuente de calor, tanto doméstica como industrial, acabará arrasando nuestra masa forestal. Y un somero análisis así lo puede concluir: Se necesitan derivados orgánicos del bosque, tanto restos de limpieza y/o desbroce como árboles leñosos, y lógicamente, éstos últimos sólo pueden ser optenidos talándolos. Entonces, la consecuencia lógica de la producción de biomasa será la tala de los bosques, así de sencillo.
Pero hagamos un análisis más profundo, y veremos que podemos llegar a alguna conclusión un tanto distinta del planteamiento de partida:
En un primer momento, efectivamente tras el arranque de la biomasa, ésta se extraerá de los bosques y plantaciones existentes, naturalmente, y se producirá una tala a un ritmo mayor debida a la nueva demanda creada y la oportunidad que muchos propietarios verán para su madera, y más aún teniendo en cuenta que debido a la crisis de la construcción se había devaluado hasta no valer prácticamente nada.
Pero a medida que la demanda vaya creciendo gracias a las nuevas instalalciones e industrias que la empleen, también irá creciendo el precio, y será entonces cuando los propietarios, que o bien tienen sus tierras improductivas o se dedican a otros cultivos, verán aquí un buen negocio y comenzarán a plantar y por tanto reforestar con especies de crecimiento rápido, como el pino o el chopo. Dentro de unos años talarán, y si les ha salido rentable volverán a plantar, y así sucesivamente, el ciclo seguirá en marcha. Según el negocio de la biomasa vaya creciendo, nuevosos propietarios se irán incorporando y se irá produciendo una reforestación. Este proceso crecerá hasta que se sature la demanda o bien se ocupen todos los terrenos y parcelas que, o bien no producían nada o bien se dedicaban a otras plantaciones menos rentables
Se puede concluir entonces que, a muy pequeñas escala de producción de biomasa, si puede menguar la masa forestal, pero a medida que el consumo doméstico crezca, y lo haga también como fuente de energía en procesos industriales, asistiremos a una reforestación de nuestros montes y campos, con todos los beneficios medioambientales, de creación de puestos de trabajo y de fuente de ingresoso para el deprimido medio rural y la industria que ello conlleva. Un nuevo motor para nuestra economía comenzará entonces a funcionar.

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