Dejar atrás los manidos recibos de la luz y el gas, y convertir nuestro hogar en un ente totalmente independiente del exterior sigue siendo el sueño de muchos de nosotros. Pero seguro que mucha gente responderá que esto ya es posible, que técnicamente podemos construir viviendas capaces de generar toda la energía que consumen y hasta de vender la que sobra a la red. Lo que sucede es que la respuesta es bastante más complicada de lo que pueda parecer a simple vista, y la verdad es que, con los números en la mano, cosumir la energía que uno genera en su casa no es que no sea posible, sino que no es rentable, y no lo será hasta que se sepa cual es el peaje a pagar.
Y es que según la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) ese peaje que está lastrando el sistema consiste en tener que pagar por el uso de la red si no se consume toda la energía que se está produciendo, es decir, lo que sucedería en casi todos los hogares que apuestan por la fotovoltaica y la quieran consumir de noche.
Con el «peaje» actual, unos 70 euros por MWh como tarifa de acceso, en las Islas Canarias el autoconsumo sería rentable por sí sólo en poco más de 12 meses para grandes instalaciones de cubierta o en un par de años para las viviendas por su índice de radiación, explican desde APPA. Es decir, sería rentable sin recibir ningún tipo de prima o subvención con el peaje de consumo actual. Pero antes de 2017 ya sí sería rentable para todo el país. En concreto, de aprobarse hoy, el autoconsumo con los 70 euros de peaje actual, sería rentable en todas las viviendas de la Península en cuatro o cinco años y entre tres o cuatro años para las grandes cubiertas. El motivo, que el coste de la fotovoltaica no ha cesado de bajar. De hecho, sólo «en 2011 los precios de los módulos solares han caído en un 30 por ciento», asegura Tomás Díaz, de la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF). De ahí que «en la actualidad cueste 0,8 euros el panel fotovoltaico por vatio, frente a los 3,5 euros que costaba en 2008», añade.
Con estos precios, si los propietarios de una vivienda decidiesen consumir su propia energía necesitarían instalar un sistema fotovoltaico de 5 kilovatios que ocuparía unos 80 metros cuadrados de superficie, ya que el consumo de un hogar medio en España requiere 4,5 kW de potencia, según la Unión Española Fotovoltaica (UNEF). El coste de esta instalación (que por ahora tiene que ser igual o de menor potencia que la que se va a consumir) asciende a 12.000 euros llave en mano. Es decir, todo incluido: un contador eléctrico bidireccional que permite medir tanto la energía que se genera como la consumida o un contador adicional, instalación, conexión con la compañía eléctrica... Un coste que según APPA se amortizaría en 19 años de media si la mitad de la energía que se genera se consume instantáneamente. Si por el contrario se consume el cien por cien al mismo tiempo que se produce se amortizaría en 13 o 14 años y, en cambio, si se consume siempre de forma dilatada, la inversión podría no amortizarse hasta que no hubieran transcurrido 28 años. Ejemplos, todos ellos, si el Gobierno deja el peaje actual de 70 euros por MWh.
En el caso de optar por miniaerogeneradores, el precio sería 4.000 euros por kW y unos 500 más al año en mantenimiento. De modo que para producir entre el 50 y el 70 por ciento de las necesidades energéticas de un hogar habría que instalar un miniaerogenerador de 1,75 kW. El coste de dicha inversión ascendería a unos 6.000 euros el miniaerogenerador, a los que hay que sumar los 500 de mantenimiento anual citados. Un presupuesto que se amortizaría en 14 años aproximadamente con el peaje actual y en función del viento, según APPA. Lo ideal –añaden– sería lograr unos peajes adecuados para que se pudiera amortizar la inversión a los ocho o diez años».
En cualquier caso, las ventajas de consumir su propia energía con Balance Neto son importantes: no supone coste para el sistema eléctrico; el consumidor obtiene un ahorro económico y energético de por vida con una inversión inicial; supone una mayor eficiencia energética del sistema gracias a la generación distribuida, que permite un ahorro energético no inferior al 10 por ciento, al evitar las pérdidas por transporte porque la energía se produce cerca de los puntos de consumo; reduce el consumo de combustibles fósiles y la dependencia energética de España con el exterior; disminuye las importaciones energéticas, lo que redunda en un menor déficit y la mejora en la Balanza de Pagos; permite un ahorro a través de las emisiones de CO2 evitadas, y facilita alcanzar los objetivos medioambientales del país referidos a la lucha contra el cambio climático, según la Plataforma para el Impulso de la Generación Distribuida y el Autoconsumo Energético.
Pero el autoconsumo, además, permitiría reactivar la actividad económica e industrial nacional y aumentar la competitividad de las empresas del sector, lo que ayudaría a crear hasta 40.000 empleos, según UNEF. Y si no, al menos, permitiría conservar los puestos de trabajo actuales.
En definitiva, abastecerse con su propia energía, tal y como ya se hace en otros países, no es sólo una opción, sino que resulta necesario, siempre y cuando se fomente esta opción, como ya sucede en 47 estados de Estados Unidos, Alemania, Italia y Japón.
Hola Jose Manuel.
ResponderEliminarEn mi caso, estoy intentando alcanzar la autosuficiencia en casa. De momento, he conseguido reducir la factura en un 80% desde que entré a vivir en ella. Tengo un blog que resume 4 años de méticas y acciones realizadas.
Por si a alguien le interesa, la dejo aquí
http://www.calentadorsolarpasoapaso.blogspot.com.es/2013/02/febrero-2013-ahorro-demostrado.html
Mi último paso depende de la ley de balance neto, que no sale, ni va a salir.....
Enhorabuena por tu blog.